00
¿Qué significa para ti ser una mamá joven? -Es lo mejor que me ha pasado. Antes, mi motivo era conseguir todo lo que quería, mis sueños. Pero ahora es mucho más grande: se llama Liam, y gracias a él me levanto todas las mañanas muy motivada a hacer todo. Él me enseñó el significado de lo que es quererte de verdad y lo que es querer a alguien más. Realmente creo que saca lo mejor de mí.
¿Siempre quisiste tener hijos? -De hecho sí estaba en mis planes ser mamá; no sé si tan rápido, pero sí quería serlo. Fue un cambio de 180 grados cuando tuve a Liam, y tuve que aprender de cero. Es que así te den consejos, nunca vas a aprender realmente hasta que vivas con tu hijo. Las primeras noches, cuando llegas a la casa de la clínica, le das de comer... cualquier experiencia es nueva. Y justamente, eso es lo que más valoro: poder disfrutar de mi hijo en el día a día, estar con él. A pesar de que viajo mucho y que he estado en televisión y mis horarios son un poco complicados, tengo la oportunidad de estar con él en los momentos importantes. Y ese creo que es el punto clave de mi felicidad.
¿Cómo logras balancear tus tiempos entre tus actividades y el cuidado de Liam? -Mis rutinas no son tan planeadas. No llevo una agenda, pero sí tengo actividades fijas para compartir con él. Liam disfruta mucho de estar con sus papás, y creo que por eso es un niño feliz y seguro de sí mismo. Por ejemplo, si no pude estar con él en la mañana, acabo mis fotos y lo primero que hago es ir a buscarlo. O si llego y él está a punto de dormir, me encargo yo de acostarlo. Busco momentos claves y especiales para los dos. Y trato de incluirlo siempre, por eso es que se siente cómodo en entornos donde yo trabajo. Lo he llevado a la televisión, siempre ha sido parte de mi vida.
¿Qué tipo de actividades comparten en familia tú, Yako y Liam? - Le encanta jugar fútbol con su papá. ¡Le fascina! Conmigo la cosa es más tranquila; nos gusta leer, por ejemplo, o ir al cine, al parque... Nos gusta hacer deporte juntos, ir a la playa... En verdad somos bastante “normales” en ese sentido. Jugamos juegos de mesa como Jenga y también cuando estamos él y yo solos, nos encanta cocinar. Mis experimentos en la cocina siempre han sido con Liam; a mí, generalmente, no me va bien en la cocina, pero despierta mis ganas de aprender. Y también disfruto de estar simplemente tirados en la cama los dos viendo tele. Me encanta porque es el momento que más puedo aprovechar para besarlo, abrazarlo, olerlo.
¿Está pasando por su etapa de Edipo? -Sí, yo creo que en verdad disfruta mucho de estar conmigo. A veces lo fastidio diciéndole que soy su esposa y a él como que le da roche. No sé si es solo vergüenza o es porque en verdad yo soy su primer amor. Y es un niño muy, muy cariñoso. Eso demuestra también la seguridad que él tiene, porque algunos niños tienen como vergüenza de demostrar su afecto hacia su mamá o su papá, y él es todo lo contrario.
¿Qué tipo de valores tratan de inculcarle como padres Yako y tú? -De niña, yo sufrí bullying en el colegio, por eso para mí ahora es una gran preocupación que él pueda pasar por lo mismo o que se convierta él en un bully. Por eso es importante que, primero, sea seguro de sí mismo. Si alguien lo molesta, le digo que tiene que enfrentar el problema y no quedarse callado. También siento que es un niño seguro porque nosotros le damos mucho amor en casa. Le decimos cuando hace las cosas bien, lo ayudamos a que no se frustre cuando algo no resulta, le explicamos que no está mal equivocarse y que tiene que respetar a los demás. Creo que la crianza es un punto clave: determina qué clase de persona serás cuando seas grande. La comunicación es clave, pero también darle el ejemplo. Además, dejo que él haga y experimente, sin decirle que una cosa no se hace, pero lo voy guiando para mostrarle el camino correcto.
Suena todo bien complicado... ¿no te parece difícil? -[Risas] Sí, la verdad, ahora que me oigo... Es bien complejo. No es como que “dos más dos es cuatro”... De verdad. Yo misma me he enredado contestando porque es difícil explicar con ejemplos. Uno de grande es dueño de sus acciones, pero cuando se es papá, se suman grandes responsabilidades que son para toda la vida. Pero por eso mismo siento que Liam es mi ángel y mi estrella, porque me ha hecho mejor persona. Como sé que tengo que ser un ejemplo para él, todo el rato estoy pensando en que debo entregar el máximo. Otra cosa que es difícil es compartir ideas con tu pareja. No siempre pensamos igual, pero de eso se trata una familia: de ver las formas de encontrarse en las diferencias. Lo bueno es que tengo un esposo con un muy buen corazón.

MAYO CON NATALIE VÉRTIZ

¿Qué significa para ti ser una mamá joven? -Es lo mejor que me ha pasado. Antes, mi motivo era conseguir todo lo que quería, mis sueños. Pero ahora es mucho más grande: se llama Liam, y gracias a él me levanto todas las mañanas muy motivada a hacer todo. Él me enseñó el significado de lo que es quererte de verdad y lo que es querer a alguien más. Realmente creo que saca lo mejor de mí.

MAYO CON NATALIE VÉRTIZ

¿Siempre quisiste tener hijos? -De hecho sí estaba en mis planes ser mamá; no sé si tan rápido, pero sí quería serlo. Fue un cambio de 180 grados cuando tuve a Liam, y tuve que aprender de cero. Es que así te den consejos, nunca vas a aprender realmente hasta que vivas con tu hijo. Las primeras noches, cuando llegas a la casa de la clínica, le das de comer... cualquier experiencia es nueva. Y justamente, eso es lo que más valoro: poder disfrutar de mi hijo en el día a día, estar con él. A pesar de que viajo mucho y que he estado en televisión y mis horarios son un poco complicados, tengo la oportunidad de estar con él en los momentos importantes. Y ese creo que es el punto clave de mi felicidad.

MAYO CON NATALIE VÉRTIZ

¿Cómo logras balancear tus tiempos entre tus actividades y el cuidado de Liam? -Mis rutinas no son tan planeadas. No llevo una agenda, pero sí tengo actividades fijas para compartir con él. Liam disfruta mucho de estar con sus papás, y creo que por eso es un niño feliz y seguro de sí mismo. Por ejemplo, si no pude estar con él en la mañana, acabo mis fotos y lo primero que hago es ir a buscarlo. O si llego y él está a punto de dormir, me encargo yo de acostarlo. Busco momentos claves y especiales para los dos. Y trato de incluirlo siempre, por eso es que se siente cómodo en entornos donde yo trabajo. Lo he llevado a la televisión, siempre ha sido parte de mi vida.

MAYO CON NATALIE VÉRTIZ

¿Qué tipo de actividades comparten en familia tú, Yako y Liam? - Le encanta jugar fútbol con su papá. ¡Le fascina! Conmigo la cosa es más tranquila; nos gusta leer, por ejemplo, o ir al cine, al parque... Nos gusta hacer deporte juntos, ir a la playa... En verdad somos bastante “normales” en ese sentido. Jugamos juegos de mesa como Jenga y también cuando estamos él y yo solos, nos encanta cocinar. Mis experimentos en la cocina siempre han sido con Liam; a mí, generalmente, no me va bien en la cocina, pero despierta mis ganas de aprender. Y también disfruto de estar simplemente tirados en la cama los dos viendo tele. Me encanta porque es el momento que más puedo aprovechar para besarlo, abrazarlo, olerlo.

MAYO CON NATALIE VÉRTIZ

¿Está pasando por su etapa de Edipo? -Sí, yo creo que en verdad disfruta mucho de estar conmigo. A veces lo fastidio diciéndole que soy su esposa y a él como que le da roche. No sé si es solo vergüenza o es porque en verdad yo soy su primer amor. Y es un niño muy, muy cariñoso. Eso demuestra también la seguridad que él tiene, porque algunos niños tienen como vergüenza de demostrar su afecto hacia su mamá o su papá, y él es todo lo contrario.

MAYO CON NATALIE VÉRTIZ

¿Qué tipo de valores tratan de inculcarle como padres Yako y tú? -De niña, yo sufrí bullying en el colegio, por eso para mí ahora es una gran preocupación que él pueda pasar por lo mismo o que se convierta él en un bully. Por eso es importante que, primero, sea seguro de sí mismo. Si alguien lo molesta, le digo que tiene que enfrentar el problema y no quedarse callado. También siento que es un niño seguro porque nosotros le damos mucho amor en casa. Le decimos cuando hace las cosas bien, lo ayudamos a que no se frustre cuando algo no resulta, le explicamos que no está mal equivocarse y que tiene que respetar a los demás. Creo que la crianza es un punto clave: determina qué clase de persona serás cuando seas grande. La comunicación es clave, pero también darle el ejemplo. Además, dejo que él haga y experimente, sin decirle que una cosa no se hace, pero lo voy guiando para mostrarle el camino correcto.

MAYO CON NATALIE VÉRTIZ

Suena todo bien complicado... ¿no te parece difícil? -[Risas] Sí, la verdad, ahora que me oigo... Es bien complejo. No es como que “dos más dos es cuatro”... De verdad. Yo misma me he enredado contestando porque es difícil explicar con ejemplos. Uno de grande es dueño de sus acciones, pero cuando se es papá, se suman grandes responsabilidades que son para toda la vida. Pero por eso mismo siento que Liam es mi ángel y mi estrella, porque me ha hecho mejor persona. Como sé que tengo que ser un ejemplo para él, todo el rato estoy pensando en que debo entregar el máximo. Otra cosa que es difícil es compartir ideas con tu pareja. No siempre pensamos igual, pero de eso se trata una familia: de ver las formas de encontrarse en las diferencias. Lo bueno es que tengo un esposo con un muy buen corazón.