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Eileen Crimmins y Caleb Finch, profesores universitarios de la Escuela de Gerontología Leonard Davis de la USC, y Molly Easterlin, becaria de nenonatología de la Escuela de Medicina Keck, han señalado en el artículo que, hacia finales de 2020, alrededor de 300 mil bebés podrían nacer de madres infectadas por el SARS-CoV-2. Y que millones más nacerán en familias que, a pesar de no haber sido infectadas, experimentaron mucho estrés debido a la pandemia. Este hecho plantea dudas sobre cómo afectará esta enfermedad a los recién nacidos.
La investigación de los académicos se basa, sobre todo, en los resultados de la pandemia de gripe de 1918 (conocida como la gripe española).
Si bien las investigaciones sobre los embarazos en época de COVID-19 se encuentran todavía en sus etapas iniciales, según los autores del estudio existen resultados preocupantes, pues se cree que el aumento de las tasas de parto prematuro puede estar relacionado con infecciones maternas por SARS-CoV-2. Por otro lado, hay estudios que indican que la enfermedad grave de COVID-19 se correlaciona con un mayor riesgo de muerte fetal.
“Sugerimos que, para capturar las consecuencias de la exposición viral en el útero para el desarrollo infantil y la salud de los adultos, los estudios de cohortes de nacimiento de COVID-19 consideren la recopilación inmediata de datos de la madre, el feto, el recién nacido y la placenta”, anota Easterlin. Y agrega que estos datos iniciales

EMBARAZO Y COVID-19

Eileen Crimmins y Caleb Finch, profesores universitarios de la Escuela de Gerontología Leonard Davis de la USC, y Molly Easterlin, becaria de nenonatología de la Escuela de Medicina Keck, han señalado en el artículo que, hacia finales de 2020, alrededor de 300 mil bebés podrían nacer de madres infectadas por el SARS-CoV-2. Y que millones más nacerán en familias que, a pesar de no haber sido infectadas, experimentaron mucho estrés debido a la pandemia. Este hecho plantea dudas sobre cómo afectará esta enfermedad a los recién nacidos.

EMBARAZO Y COVID-19

La investigación de los académicos se basa, sobre todo, en los resultados de la pandemia de gripe de 1918 (conocida como la gripe española). "La pandemia de influenza de 1918 tuvo impactos a largo plazo en la cohorte expuesta en el útero, que experimentó una mortalidad adulta más temprana y más diabetes, cardiopatía isquémica y depresión después de los 50 años", comenta Finch. Y agrega: "Es posible que la pandemia de COVID-19 también tenga impactos a largo plazo en la cohorte que estuvo en el útero durante la pandemia, por la exposición a la infección materna y/o el estrés del entorno pandémico".

EMBARAZO Y COVID-19

Si bien las investigaciones sobre los embarazos en época de COVID-19 se encuentran todavía en sus etapas iniciales, según los autores del estudio existen resultados preocupantes, pues se cree que el aumento de las tasas de parto prematuro puede estar relacionado con infecciones maternas por SARS-CoV-2. Por otro lado, hay estudios que indican que la enfermedad grave de COVID-19 se correlaciona con un mayor riesgo de muerte fetal.

EMBARAZO Y COVID-19

“Sugerimos que, para capturar las consecuencias de la exposición viral en el útero para el desarrollo infantil y la salud de los adultos, los estudios de cohortes de nacimiento de COVID-19 consideren la recopilación inmediata de datos de la madre, el feto, el recién nacido y la placenta”, anota Easterlin. Y agrega que estos datos iniciales "deben ir seguidos de un análisis del crecimiento y desarrollo infantil, y de un estudio de por vida de la salud, los patrones de comportamiento y el funcionamiento cognitivo”.